“Al mirar con mi ojo espiritual de pueblo en pueblo, en todo el mundo, veo millones de almas que realmente son “corazones solitarios”, comparte el Maestro Morya en sus Notas del Ashram.

“Brindadles vuestros pensamientos mientras participáis en nuestros rituales y mantras del Ashram, para que no se sientan solitarios, sino ‘uno’ en el Amor Divino de Dios y para que se animen a recoger las piezas de sus vidas fracturadas.

“Es verdad que la soledad humana resulta por la separación aparente entre el alma y su Dios. La gente nunca está más sola que cuando se encuentra en medio de una multitud.

Durante una crisis personal este sentimiento de soledad puede ser aterrorizante hasta que el alma se dirija a su Dios y le pida ayuda.

“La intención del padre no es la soledad. Además, no es real, sino que siempre es ilusoria. Porque Cristo dijo, “Yo y mi Padre somos uno”; y en el Padre Nuestro dijo, “Padre Nuestro”, mostrando la herencia común y el acceso común que todos los hijos de Dios tienen unos con otros a través de su Padre celestial.

“Por consiguiente, el sentido de soledad es el karma de la separación de uno mismo con la presencia del Señor, por medio del pecado o el sentido de pecado.

“El alma que se siente indigna de presentarse ante la presencia de su Señor debe buscar la restauración por medio del arrepentimiento y el perdón de su pecado. Debe buscar y encontrar el auto-estima en Cristo y, por medio de su gracia, convertirse en un vencedor sobre todas las cosas que la han separado de su amor a Dios en Cristo Jesús.

“El alma que desea reunirse en Dios por medio de la unión del Padre y del Hijo literalmente debe asaltar las ciudadelas del cielo con sus oraciones para obtener la transmutación de todas sus intransigencias de la Ley por medio de la llama violeta del Espíritu Santo

“Después debe invocar el brazo fuerte de Miguel el Arcángel, para fortalecerse en su determinación de “salir y no pecar más”.

“Vosotros, los chelas de nuestro Ashram, también asaltad las ciudadelas del cielo con vuestras invocaciones para el alivio, la consolación, la integridad y la Verdad sanadora mientras ofrecéis vuestros rituales esta semana en nombre de los hijos de Dios que se identifican a sí mismos como los corazones solitarios de nuestro mundo.

“Si llamáis al Arcángel Rafael y a la Madre María y a sus ángeles de curación para sanar los corazones solitarios, el cielo responderá a vuestro llamado sin falla.

“Y, si pedís que el Espíritu del Señor Dios se coloque sobre vosotros, y que el Señor, vuestra Poderosa Presencia YO SOY, os unja, esto os será otorgado según vuestro buen karma de buenas palabras y buenas obras, y según la estatura de vuestra Cristeidad. Y el Espíritu Santo podrá hacer una gran obra por medio de vosotros en vuestro momento así como lo hizo por medio de Jesucristo.

“Al entrar en la temporada cuando los devotos de Cristo pueden tomar el espiral de la resurrección del Señor y pueden envolverse en ella dos veces, de pie a cabeza como un manto, envío el llamado del Ashram de la Voluntad de Dios aquí en Darjeeling a todos mis chelas para que reciten diariamente el mantra:

¡YO SOY la Resurrección y la Vida de toda mi conciencia, ser y mundo!

“A medida que invoquéis el manto de Cristo de la Resurrección y la Vida sobre vosotros mismos, podréis multiplicarlo por el poder de vuestro propio Ser Crístico, Jesús quien obra en vosotros, y lo podréis transferir a todos los hijos de la Luz sobre la Tierra.

“Pues vuestro Santo Ser Crístico, con Jesucristo, tiene el poder para multiplicar infinitamente lo que sea del Bien Divino que podáis precipitar en la Luz como un regalo de Amor de vuestro corazón a todos los que tienen necesidad y son dignos.
“Es por esto que Jesús prometió: ‘De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre’.

“A medida que os involucréis en este esfuerzo de la Semana Santa, seréis acompañados por los Maestros Ascendidos, los adeptos no ascendidos, los devas angelicales y mis chelas más avanzados, los cuales trabajan, no solamente en cada temporada con el fuego sagrado de la Resurrección, sino que también, regularmente, con la Luz de buena voluntad de Dios”.


Del libro, Notas del Ashram por el Maestro Ascendido El Morya, #37.