Nosotros intentamos en este volumen tejer un tapiz de vida-tu vida-y proveer respuestas viables para esas preguntas que todos han preguntado como mínimo una vez: ¿Quién soy yo? ¿De donde vengo? ¿A dónde voy? ¿Cómo hago para llegar allí?

Todos nosotros venimos de la fuente de la Unidad, y todos nosotros algún día regresaremos-con o sin nuestra individualidad. Pero en este punto en el tiempo no vemos ni el comienzo ni el fin de nuestra existencia. Ambos están lejos en el pasado y el futuro distante.

Habiendo perdido la perspectiva de ambas orillas, intentamos formar el significado a partir de la relatividad. Actores en escena, jugando muchos roles, no somos capaces de distinguir “el yo real.” Nos divertimos y unimos a clubes, jugando los juegos que la gente juega; y si nos atrevemos a pensar, intentamos encontrar racionalmente para nuestra filosofía de vida, que es lo mejor, es incompleta. Entonces, pensamos que hemos encontrado la lógica del “camino,” cerramos nuestras mentes a las demás interpretaciones, descartándolas como herejía.

Nos volvemos tan aislados por los artefactos de una sociedad sintética y las convicciones de nuestras propias mentes que no tenemos unión a la Realidad, por lo tanto no hay medios de escape. Hemos olvidado nuestros maravillosos orígenes y nuestro destino glorioso. Nos arrastramos en la oscuridad; continuamos en las rondas de una existencia sin sentido; preguntamos, “¿Por qué?” Muchas voces con muchas respuestas fallan absolutamente en satisfacer los anhelos de nuestra alma por la Verdad.

Vamos a la cama en la noche, soñamos, y cuando despertamos nos aliviamos de eso “esto fue solo un sueño.” No tenemos remordimientos por lo irreal. Lo rechazamos y seguimos adelante. Así distinguimos la noche del día. Pero fallamos en darnos cuenta que hay un mundo sintético que también es un sueño del cual algún día tendremos que despertar. Más aun, la transición de la irrealidad a la Realidad será tan natural cuando nos despertamos de un sueño desagradable.

Podemos estar sin mucho del conocimiento del mundo, especialmente en una era de creciente especialización. Como individuos, podemos estar muy felices sin tener la mas ligera idea de cómo un átomo es separado, que hace que nuestros televisores y aplicaciones eléctricas funcionen, nuestros carros rueden, satélites en orbiten o cohetes escapen del empuje de la gravedad. Si la luna es o no hecha de queso verde, no es después de todo, una pregunta de vida o muerte.

Podemos sobrevivir sin el conocimiento de tales complejidades, pero ¿podemos sobrevivir sin el conocimiento de la Realidad? Poco sabemos cuan necesario es la facultad de discriminación para nuestra vida diaria-la habilidad para distinguir lo Real de lo irreal. Sin esto, es imposible determinar nuestro comienzo o nuestro final. Luz y Oscuridad, blanco y negro, Bien y Mal-¿donde terminan uno y comienza otro?

Podemos hacer todas las cosas, pero nunca alcanzaremos las orillas de la vida inmortal hasta que tengamos maestría en este arte. Otros pueden construir nuestras casas, servicio y carros, administrar nuestras finanzas, tratar nuestras enfermedades y deleitarnos con aparatos, pero nadie en el cielo o en la tierra puede cumplir nuestro destino por nosotros. Esto debemos hacerlo por nosotros mismos, cada hombre con su Dios; porque El-llámalo Inteligencia Infinita, Amor Divino o Ciencia, si quieres-es esencial para el plan.

Es vital que tengamos en mano el conocimiento exacto de las leyes que gobiernan nuestro destino. Porque solo con el conocimiento de la Ley podemos desarrollar la habilidad para distinguir lo Real de lo irreal, esgrimir la Espada Flameante de Dos Filos y responder lo que ha sido preguntado mil veces, ¿Qué es la Verdad? Una vez que tenemos este conocimiento y su habilidad operante, la vida es nuestra para dominarla; Principio es nuestro para aplicarlo. El amor es allí esperando ser realizado, y nos convertimos progresivamente mas real cuando observamos la Realidad.

Nosotros ofrecemos esta obra para aquellos quienes están cansados de la larga estadía en los rápidos de una existencia de una realidad a medias, aquellos quienes quieren seguir en el viaje, aquellos quienes tienen el valor de aproximarse a las rocas ásperas de la Verdad, aunque el envío de conceptos degradantes sean rotos en pedazos. Ellos saben que es posible alcanzar la Orilla mientras las mareas y los vientos están en su favor; ellos recuerdan las palabras que invitan a seguir adelante y el Poeta que se para en la Orilla, a la espera de lanzar la línea con un poderoso empujón de bienvenida:

¡Adelante, valor!
Entonces no culpe al Poeta
Cuando el viento y el ventarrón
Barra sobre el páramo
Y arquea abajo la vela,
Para la nave seguirá
Y el Puerto sea obtenido
Si el valor es alto
¡Y la voluntad se mantenga!