Los Maestros Ascendidos son practicantes de la Verdad. Y la verdad que transmiten a nuestra octava es estrictamente para nuestro beneficio y para el beneficio de la humanidad. Pero si vamos a ser beneficiarios de su sabiduría, tendremos que utilizarla.

De vez en cuando me encuentro a mí mismo haciendo o diciendo algo que no es compatible con los principios de los Maestros. Cuando veo que esto sucede, no dejo que pase desapercibido. (Este es el precio que hay que pagar por estar ante el público.)

Pero todos nosotros podemos abrir los ojos vernos tal como realmente somos. Y, tal como dije antes, desterrad de vuestra conciencia la idea de que sois algo así como un pequeño idiota. No obstante, algunas personas no piensan que ellos sean idiotas, por el contrario, creen que son muy sabios; ¡desterrad también esa idea!

Daos cuenta de que vuestra Presencia posee todas las cualidades de sabiduría, compasión, paz, todas las cualidades de victoria Crística, todas las cualidades que necesitáis para hacer vuestra ascensión. Si os recordáis a vosotros mismos que estas virtudes existen dentro de la llama Divina, si os grabáis esto en vuestra mente, esta persona humana, la máscara que veis que no es real, hará lo que el viejo General MacArthur, no morirá, simplemente se desvanecerá.

Ni siquiera tendréis que quitaros la máscara porque ésta se desaparecerá por sí sola. ¡Perecerá! Pero en su lugar florecerán las flores espirituales en el jardín de vuestro corazón.

Y no tiene gran importancia si vuestro prójimo no las ve; si vuestro prójimo tiene visión espiritual, él las verá se alegrará con vosotros, y vosotros os alegraréis con vuestro prójimo cuando veáis las flores de la expansión espiritual que florecen en él, así como en vosotros.

 

Evitad la artificialidad en todo lo que hagáis

Esto es importante: evitad la artificialidad en todo lo que hagáis, porque si no, pagaréis un precio terrible.

Cada vez que creáis una ilusión y, consecuentemente, sabéis que la estáis creando, cada vez que conscientemente os engañáis a vosotros mismos a otros, estáis tejiendo un velo que un día la Gran Ley exigirá que destruyáis. Por lo tanto, aprended a mirar hacia adentro con la pureza de un niño. Aprended a valorar la llama que Dios ha puesto en vuestro interior que es el todo y el fin de la existencia. ¡Así es! Es el círculo sin fin, los ciclos infinitos de vuestra vida.

El ser exterior, ya sabéis que se termina. Sin embargo, ¿no “morimos diariamente”, tal como dice San pablo?7 Cada vez que nos acostamos a descansar por la noche, salimos de ese templo del cuerpo y probablemente estamos allí jugando al escondite con las estrellas. O quizá estamos en el templo de un Maestro Ascendido. Pero dondequiera que vayamos, ¡allí está Dios!

Así pues, aprended a disfrutar de este universo. ¡Vais a vivir en él durante un largo, largo tiempo!

¿Sabéis que la entidad del suicidio trabaja sin cesar en todas las ciudades? Esta entidad trabaja muchísimo en San Francisco y la gente ha saltado desde el puente del “Golden Gate” porque sienten que están cansados de la artificialidad de su vida.

En realidad, no hay tal artificialidad. La gente la ha creado. Se ha rodeado de ella. Es la máscara que lleva y de la que está cansada. Sólo hay una forma de arrancarla: romperla y tirarla.

Miraos a vosotros mismos tal como realmente sois a los ojos de Dios. No os veáis a través de vuestros propios ojos. Veos a través de los ojos de Dios y Dios os mostrará una visión de vosotros que podréis alcanzar. En definitiva, este es el camino hacia la felicidad, no solamente a la felicidad de hoy sino a la felicidad perpetua. 

 Pero recordad una cosa, y esto es una advertencia importante: cualquiera que comience a exteriorizar el Yo Divino a través del amor hacia ese Yo, podrá esperar que su fe será puesta a prueba. Lo será, y no digo tal vez.

Tampoco esperéis que, simplemente porque hacéis estas cosas un solo día, ellas van a permanecer con vosotros para siempre. Vuestro Yo Divino es un don permanente, pero vosotros tenéis que exteriorizarlo diariamente por medio de la renovación de vuestra determinación a hacerlo.

La máscara es arrancada y desechada. No obstante, puede ser colocada otra vez y vosotros podéis continuar engañándoos si así lo deseáis. Mucha gente lo hace.

Pero cuando decidáis que vais a renovar vuestra alianza con el Yo Divinocada día, que vais a ver detrás de la máscara y dejar que esa Luz brille a través de ella, y lo hacéis día tras día; entonces, la vida comenzará a sonreíros bondadosamente en medida cada vez mayor porque os estáis armonizando con el principio de Vida de Dios Todopoderoso.

 

Exteriorizad vuestro Yo Divino con determinación    

Esto es lo que el amado Jesús nos ha enseñado. Nos ha enseñado a relajarnos, a tener calma, a confiar en Dios, a reverenciar la ley y los principios cósmicos, y a sentir alegría porque estamos libres de la matriz humana.

¿Verdad que sería horrible si tuvierais que vivir en vuestras casas rodeados de algunas de las matrices mundanas? si tuvierais que vivir con sus disonancias taladrando vuestros oídos todo el tiempo, si tuvierais que mirar los cuadros que ellos quieren que miréis, bueno, no pasaría mucho tiempo sin que vierais que os desintegrabais.

Lo que es importante es el mobiliario mental que poseéis, porque con él amuebláis vuestra casa; no son los sofás que compráis, ni las camas en que os acostáis, ni las sillas en que os sentáis; es el mobiliario espiritual de vuestra casa de luz el que determina cuán felices o desgraciados seréis.

Esperamos que a medida que continuáis desenmasca­rando vuestro Yo (no necesariamente descubriendo que sois artificiales, sino que sois reales), una alegría constante volará hacia vuestro mundo aquí, ahora, siempre y por toda la eternidad.

Espero que estos pequeños pensamientos hayan sido de algún beneficio para vosotros. Este es mi deseo.

Palabras dadas por Mark L prophet atraves de sus libros “las enseñanzas Perdidas de Jesús“.