Recordad cuando estuve en el Jardín: Padre, si quieres, quita de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad sino la tuya(4).

Durante la noche de la agonía, cuando tomé mi decisión, los ángeles vinieron a ministrarme (5). Ellos nunca me dejaron. Y otras diez mil legiones han permanecido conmigo. Cuando vuestro compromiso es la voluntad de Dios, sin importar lo que costará- vuestro ego humano y fama- recordad, que no me exalté al haber tenido el refuerzo de todos los ángeles y armadas del cielo. De ese modo, cuando conocéis claramente que no os habéis entregado a la voluntad de Dios, os digo, que camináis sin rumbo en tierra de nadie.

Ya no permanezcáis más de una noche en el Jardín de los olivos en Getsemaní, ni un solo momento más, amados. Porque si decidís permanecer más tiempo, sois vulnerables, totalmente vulnerables. Y por no haberos sometido a la voluntad de Dios, no tenéis el refuerzo de los ángeles. Y sin haberos comprometido al lado del mal, sus armadas os atacarán. Seguramente diréis: ´´¡Algo me pasa!´´ cuando habéis fallado entregaros a la voluntad de Dios.

Entonces, ¿qué he dicho en este día? Misericordia es la clave. Entregarse a la voluntad de Dios es la clave…

Notas:

(4) Mateo 26:36-46; Marcos 14:32-42; Lucas 22:39-47. Los mensajeros han enseñado que Jesús se sometió a la iniciación de la noche oscura del alma en el Jardín de Getsemaní en preparación de la crucifixión. Jesús portó todo el moméntum planetario del ataque de los ángeles caídos, quienes vinieron a torturar su alma en una hora cuando sus discípulos dormían.

(5) Lucas 22:43. Entre los ángeles que ministraron a Jesús en el Jardín de Getsemaní están el Ángel de la Paz, la Arcangelina Santa Amatista y el Ángel de Getsemaní. Mark L. Prophet y Elizabeth Clare Prophet, en su libro los Maestros y sus Retiros, escribieron de estos ángeles: El Ángel de la Paz… fue… uno de los ángeles ministradores que, junto con Santa Amatista, sostuvieron la vigilia con Jesús en el Jardín de Getsemaní. Él fue uno de las huestes celestiales enviadas por Dios para sostener a Jesús después que él oró diciendo: “Padre, si quieres, quita de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Aunque el Padre, actuando en conformidad con su propia ley, “no quitó esta copa”, él envió a sus arcángeles y arcangelinas y, entre otros, este Ángel de la Paz para fortalecer a Jesús en su decisión para hacer la voluntad de Dios. La presencia llameante de estos ángeles sirvieron como electrodos para magnetizar las llamas de paz, poder, sanación,  verdad, fe, esperanza y realidad del cuerpo causal de Jesús, y por consiguiente ayudándole a traer el pleno moméntum de su propia luz para portar la traición, la prueba y la crucifixión que enfrentó´´(pag. 31) El Ángel de Getsemaní es también uno que ministró a Jesús en el Jardín de Getsemaní. Él viene para fortalecer el cuerpo de Dios sobre la Tierra como él fortaleció a Jesús en el Jardín. El Ángel de Getsemaní dio un dictado titulado: [Fortalecer el Cuerpo de Dios sobre la Tierra, el 12 de abril de 1979]. Dijo: Mi fortalecimiento es para la hora cuando debéis estar solos en el Jardín, sin recibir ayuda de aquellos que os rodean con buenas intenciones, en la hora cuando vosotros debéis decir: “Padre, si quieres, quita de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Cuando hayáis pronunciado la frase “que tu voluntad sea hecha”, entonces y sólo entonces yo apareceré para fortaleceros para la más gloriosa de las iniciaciones: la hora de crucifixión cuando el Cristo plenamente se libera y el alma se prepara para la resurrección. Extracto de la Perla de Sabiduría. Vol. 48 No. 5- Amado Jesucristo – 30 de enero de 2005. Dictado del 25 de noviembre de 1993.

La voluntad de Dios es sellar la puerta donde habita el mal. Y por lo tanto, cada Guardián de la Llama debe resguardarse diariamente en el nombre de Dios de toda la energía recalcitrante que invadiría su corriente de vida, tanto consciente como inconscientemente.

…La voluntad de Dios es buena y es mejor cuando se pone en acción, amados. Porque cuando se pone en acción, entonces sé que es dinámica; y cuando es dinámica, sé que Hercules puede cargarla con la plenitud de su control Divino: el poder de la luz, el pleno poder del primer rayo.Extracto de la Perla de Sabiduría. Vol. 50 No. 4 -Amado El Morya- 15 de febrero de 2007. Dictado del 2 de julio de 1962.Copyright © Church Universal and Triumphant